El Posicionamiento de La Rioja frente al RIGI

y la Tesis del "Saqueo Monumental"

por Manuela Calvo

La confrontación entre el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, y la administración nacional de Javier Milei ha escalado de una fricción retórica a una ruptura estructural sobre la gestión de la soberanía económica. En el centro de esta disputa se halla el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), un marco normativo que el Ejecutivo nacional promueve como catalizador macroeconómico, pero que el gobierno riojano denuncia como un dispositivo de centralización de renta. Este choque de modelos no es meramente político; representa una colisión técnica entre la visión de atracción de capitales externos mediante desregulación extrema y la defensa provincial de la propiedad originaria de los recursos naturales y la sostenibilidad fiscal de las jurisdicciones federales.

La denuncia de la administración riojana apunta a la pérdida de recursos fiscales identificando un lucro cesante masivo derivado de la migración de contribuyentes hacia esquemas de excepción. En un marco de asfixia del desarrollo provincial se advierte que el régimen desfinancia los servicios básicos locales para subsidiar la rentabilidad de grandes corporaciones, y se lo considera una hipoteca de soberanía ya que concede estabilidad jurídica y fiscal por hasta 40 años, se interpreta como una renuncia al control estatal sobre activos estratégicos.

Esta postura se apoya en un análisis de la "letra chica" del régimen que, según el mandatario, traduce los anuncios de inversión en una asimetría financiera desfavorable para el erario público, sentando las bases de lo que define como un "saqueo monumental".

La dimensión fiscal

Para un análisis de impacto técnico-financiero, el núcleo del conflicto radica en la erosión de la base imponible provincial. La implementación del RIGI permite que proyectos existentes o nuevos migren hacia un esquema de beneficios extraordinarios, lo que genera una merma directa en la recaudación coparticipable y local. Esta brecha fiscal se traduce en una incapacidad operativa para que las provincias sostengan la infraestructura necesaria que, paradójicamente, los propios proyectos extractivos demandan.

Bajo las proyecciones presentadas por la gobernación riojana, el desbalance se cuantifica US$ 2.460 millones eludidos.  La medida propone un mecanismo que impacta en el pasaje de empresas de regímenes tributarios vigentes al sistema de excepciones y estabilidad del RIGI, por una politica diseñada para priorizar la rentabilidad de grandes grupos económicos sobre la solvencia del Estado Nacional y las provincias.

Evaluación de impacto

La brecha fiscal de US$ 2.460 millones no es una abstracción contable, representa la parálisis de la obra pública y la degradación de servicios esenciales en La Rioja. Mientras el marco nacional incentiva el capital externo mediante la desgravación, las provincias enfrentan una asfixia financiera que las excluye de los beneficios del derrame económico. Este desequilibrio es el que permite caracterizar técnicamente al RIGI como un modelo extractivista, donde el costo de la competitividad de la inversión es absorbido por el presupuesto público provincial.

La distinción técnica clave en la tesis riojana separa la "inversión productiva" del "mecanismo de extracción". El cuestionamiento central apunta al vacío regulatorio y a la falta de controles estatales efectivos sobre los proyectos. Un punto crítico en la ofensiva de Quintela es la ausencia de informes de impacto ambiental validados por la jurisdicción local, lo que desarticula la capacidad de policía de la provincia sobre sus propios activos naturales.

Extracción vs. Inversión Real

Al contrastar las metas macroeconómicas frente a los desembolsos garantizados, surge una disparidad significativa en los activos computables. El Ministerio de Economía proyecta alcanzar los US$ 140.000 millones, y en la actualidad hay 15 proyectos iniciales que totalizan US$ 19.557 millones. De acuerdo con la reglamentación (Decreto 749/24), solo US$ 13.970 millones constituyen el umbral de capital mínimo destinado a infraestructura y bienes de capital hasta 2035.  Dado que el régimen solo exige ejecutar el 40% de la inversión mínima en los primeros dos años, el ingreso concreto a la economía argentina será de apenas US$ 6.860 millones hasta 2027.  

Esta estructura temporal revela que, mientras las empresas aseguran beneficios fiscales inmediatos, la economía real recibe una fracción mínima del capital anunciado, validando la preocupación por una transferencia de riqueza sin contraprestación proporcional.

El Caso Vicuña y la Disputa Territorial por la Riqueza Minera

El Distrito Vicuña, que integra los yacimientos de cobre, oro y plata Josemaría y Filo del Sol, se ha posicionado como el punto de máxima fricción legal. La reacción riojana por via judicial y legislativa se despliega después de que el Gobierno nacional aprobara el ingreso del proyecto Vicuña (BHP y Lundin Mining) al RIGI. El conflicto ha reflotado una disputa histórica sobre los parajes de Ischigualasto y Los Baldecitos, cuestionando la validez del decreto-ley 18.004 de 1968 durante la dictadura de Juan Carlos Onganía.

Un viejo debate limítrofe entre La Rioja y San Juan vuelve a cobrar relevancia por intereses territoriales, ambientales y económicos vinculados tanto al área de Ischigualasto como a proyectos mineros de gran escala en la región. Por un lado San Juan defiende la vigencia de la Ley 18.004 aduciendo que los límites fueron establecidos legalmente y posteriormente ratificados por normas y actos posteriores.

Pero el tema es que el acuerdo fue firmado entre gobiernos de facto y luego convertido en decreto-ley sin intervención de un Congreso democrático. Existían antecedentes históricos y acuerdos previos, especialmente uno de 1911, que resultaban más favorables para los intereses territoriales riojanos. La cesión de territorio habría afectado zonas que La Rioja considera propias desde la época colonial y los primeros registros provinciales.

Las medidas emprendidas por La Rioja incluyen facultar a la Fiscalía de Estado para reclamar territorios y regalías ante la Corte Suprema, la creación de un cuerpo técnico permanente de seguimiento territorial, y Medidas Cautelares Ambientales que para suspender las actividades por falta de Informes de Impacto Ambiental ante la provincia. 

En este marco se alerta la pérdida de soberanía sobre recursos hídricos y minerales estratégicos. Es un reclamo por la propiedad originaria de áreas de alto valor geológico en una batalla por la solvencia financiera de una provincia que se denuncia haber sido desposeída de su mayor activo de exportación.

Vulnerabilidad Financiera

La resistencia riojana al RIGI se enmarca en un contexto economico desafiante para la provincia, no solo por la crisis economica que atraviesa el país, sino por como se agudiza la situacion al perder de facto la totalidad de ese punto de coparticipación que se solia pelear año a año en el congreso nacional y que desde fines de 2023 dejo de recibir y se reclama por via judicial. Sumado al incumplimiento de la entrega de $85.000 millones en concepto de adelanto de coparticipación que se habia acordado con el gobierno nacional, y avanzando con la reintroducción de los Bonos de Cancelación de Deuda (Bocade) o "Chachos" para posibilitar un aumento salarial que urge producto de la inflación real. 

El proyecto Vicuña cuyas exportaciones proyectadas de USD 6.000 anuales gracias al RIGI quedaría en fuera del alcance de la provincia por 30 a 40 años con beneficios cambiarios para capitales mineros extranjeros, por la contradicción de promover incentivos extraordinarios para corporaciones mientras se asfixia a las provincias profundizando el conflicto federal y mientras se pone en duda la sostenibilidad social de los proyectos mineros en el largo plazo..

Para el análisis técnico, el posicionamiento de La Rioja demuestra que el RIGI ha fallado en generar el consenso federal necesario para su blindaje jurídico. Para Ricardo Quintela, el régimen no es un puente al desarrollo, sino un marco legal que formaliza la transferencia de activos provinciales hacia el balance de grandes grupos económicos sin beneficios tangibles para las comunidades locales.
Esta disputa impacta directamente en el clima de inversión. Según el Instituto Fraser, San Juan se ubica como la jurisdicción más atractiva de América Latina para la minería (1° en LatAm, 18° a nivel mundial), sin embargo, la judicialización de los límites provinciales y la impugnación de leyes nacionales introducen una incertidumbre que el propio índice identifica como un riesgo emergente. El conflicto de La Rioja deja una lección fundamental sobre la seguridad jurídica, ya que esta no depende solo de un decreto nacional, sino de un debate profundo sobre el federalismo económico que reconozca la propiedad provincial de los recursos y garantice la solvencia de las jurisdicciones que los albergan.