Martha Pelloni en La Rioja
una convocatoria a escuchar a las infancias y fortalecer las redes que defienden sus derechos
por Manuela Calvo

La visita de Martha Pelloni a La Rioja estuvo motivada por una preocupación concreta, la situación de una niña que hace años acompaña desde la Red Infancias Robadas y cuya actual circunstancia impulsó la intervención de una de las referentes más reconocidas del país en la defensa de los derechos humanos, las infancias y las víctimas de violencia en contextos de desigualdad estructural.
De lo particular hacia lo colectivo
Sin embargo, la propia Pelloni fue clara al explicar que su presencia en la provincia no se limitó a un caso particular. Aunque la situación que motivó el viaje abrió las puertas al diálogo con las autoridades y permitió poner en agenda una problemática específica, el objetivo central de la visita fue mucho más amplio, para promover un cambio de paradigma en el abordaje de las vulneraciones de derechos que afectan a niños, niñas y adolescentes, fortalecer la participación de la sociedad civil y exigir que las instituciones cumplan plenamente con las responsabilidades que les corresponden.
El rol de las instituciones frente a la problematica
Durante su estadía, la coordinadora nacional de la Red Infancias Robadas mantuvo reuniones con autoridades vinculadas al sistema judicial y participó de una conferencia de prensa junto a la asesora de la red Gloria Machado,
y la trabajadora social Ofelia Musacchio de la Mesa de Justicia por Arcoíris.

Según explicaron las expositoras, los encuentros institucionales permitieron avanzar en compromisos considerados significativos para la protección de derechos de la niña cuya situación motivó la intervención de la organización. También destacaron la apertura al diálogo y la posibilidad de abordar cuestiones que exceden ampliamente un expediente particular, vinculadas a las prácticas institucionales que intervienen en situaciones de especial vulnerabilidad.

Las representantes de la red señalaron que existe una creciente preocupación en distintos puntos del país por aquellos casos donde niños y niñas quedan expuestos a situaciones de riesgo mientras se desarrollan investigaciones vinculadas a denuncias de violencia sexual intrafamiliar y otras formas de violencia ejercidas en ámbitos donde deberían encontrar protección.
En ese contexto, destacaron la importancia de que las instituciones incorporen de manera efectiva los estándares nacionales e internacionales que establecen que el interés superior del niño debe constituir una consideración primordial en toda decisión que afecte sus vidas.

Para Pelloni, escuchar a las infancias no es una consigna abstracta sino una obligación ética e institucional. A lo largo de décadas de trabajo acompañando víctimas y denunciando situaciones de impunidad, la religiosa sostuvo una misma convicción, las sociedades fracasan cuando los derechos de niños y niñas quedan subordinados a intereses adultos que invisibilizan sus necesidades y su voz.
El rol de la sociedad frente a la problematica
Pero quizás el aspecto más significativo de su paso por La Rioja fue la convocatoria realizada a la comunidad para involucrarse activamente en la construcción de respuestas colectivas.
El viernes, junto al Foro Local a cargo de Alejandra Cuello y la Liga de Madres de Familia del barrio Santa Justina, se desarrolló una jornada abierta destinada a organizaciones sociales, profesionales, voluntarios y ciudadanos interesados en formar parte de la Red Infancias Robadas y fortalecer una articulación local capaz de acompañar situaciones de vulneración de derechos.
El encuentro estuvo colmado de participantes y se transformó en un espacio de escucha, reflexión e intercambio donde confluyeron trayectorias diversas atravesadas por una preocupación común, la necesidad de construir comunidades más comprometidas con la protección de las infancias y las víctimas.

Durante la actividad, Alejandra Cuello explicó el trabajo que el Foro Local viene desarrollando en articulación con la red nacional, mientras que la abogada Gloria Machado profundizó sobre la experiencia acumulada durante más de treinta años de intervención territorial acompañando situaciones de violencia, abuso, trata y vulneración de derechos en distintos puntos del país.
Lejos de proponer una mirada centrada exclusivamente en la denuncia y la confrontación, Pelloni convocó a fortalecer los lazos comunitarios, construir puentes entre organizaciones e instituciones y asumir un compromiso activo frente a problemáticas que no pueden ser abordadas desde la indiferencia social.
La referente insistió en que la sociedad civil no debe permanecer pasiva cuando advierte situaciones que comprometen derechos fundamentales. Por el contrario, reivindicó el valor de la participación ciudadana, la organización comunitaria y la capacidad de exigir respuestas a quienes tienen responsabilidades institucionales.
En distintos momentos de la jornada también surgieron reflexiones sobre los desafíos que enfrentan quienes acompañan a víctimas y familias en contextos atravesados por conflictos prolongados, asimetrías de poder y profundos niveles de desgaste emocional.
Entre los presentes se encontraban madres protectoras que compartieron experiencias vinculadas a largos recorridos judiciales, obstáculos institucionales y dificultades para obtener respuestas que consideren adecuadas. Algunas relataron situaciones en las que, pese a existir resoluciones judiciales o condenas, continúan percibiendo obstáculos para alcanzar una reparación efectiva. Otras expusieron el impacto que generan los años de separación de sus hijos e hijas mientras atraviesan complejos procesos judiciales.

Pelloni escuchó cada una de esas experiencias como parte de una problemática estructural que exige instituciones más sensibles, respuestas más eficaces y una comunidad comprometida con la defensa de los derechos humanos.
La jornada tampoco estuvo exenta de debates. Como ocurre en espacios donde confluyen personas con trayectorias y miradas diferentes, surgieron intercambios sobre el rol de los discursos públicos frente a las víctimas y la responsabilidad social que implica intervenir en situaciones de especial vulnerabilidad.
En ese marco, uno de los momentos más significativos fue el amplio acompañamiento que recibió el llamado a defender el derecho a la palabra, la escucha y el respeto hacia las infancias, las víctimas y las personas que las acompañan. La reflexión fue recibida con aplausos por gran parte de los asistentes, que coincidieron en la necesidad de construir ámbitos donde quienes denuncian vulneraciones de derechos puedan expresarse sin ser objeto de descalificaciones, hostigamientos o procesos de revictimización.
Pelloni también alertó sobre los riesgos que implica naturalizar la violencia en cualquiera de sus formas y defendió la importancia de la Educación Sexual Integral como una herramienta fundamental para construir vínculos más saludables, prevenir abusos y fortalecer las capacidades de niños, niñas y adolescentes para reconocer y comunicar situaciones que vulneran sus derechos.
A lo largo de toda la jornada insistió en la necesidad de recuperar la empatía, la sensibilidad y la escucha como herramientas esenciales para enfrentar problemáticas complejas que afectan especialmente a los sectores más vulnerables de la sociedad.

Los abrazos, las lágrimas y las expresiones de esperanza que marcaron el cierre del encuentro reflejaron el espíritu que atravesó toda la visita, la convicción de que ninguna víctima debería enfrentar sola los procesos que atraviesa y que la protección efectiva de los derechos humanos requiere tanto instituciones responsables como comunidades dispuestas a involucrarse.
Más allá de los compromisos alcanzados y de las gestiones impulsadas durante su estadía, el paso de Martha Pelloni por La Rioja dejó una invitación que resonó a lo largo de cada reunión y cada intercambio, construir una sociedad que no mire hacia otro lado frente a las vulneraciones de derechos, que exija respuestas cuando las instituciones fallan y que coloque siempre en el centro la dignidad, la protección y la voz de las infancias.